Fuchs: La Llanta Más Famosa De La Historia

por | May 14, 2016 | Drivers' Corner | 2 Comentarios

El Olimpo De Las Llantas

Borrani, O.Z, BBS, Cromodora, ATS, Minilite, Campagnolo, Speedline

La imagen de todas las llantas que he mencionado, está fijamente grabada en la retina de todo buen aficionado al motor. Todo el mundo debería ser capaz de cerrar los ojos e imaginar un Stratos cabalgando sobre sus Campagnolo pintadas de aquel llamativo color dorado, un Integrale de rally volando desbocado al culminar el rasante con sus O.Z blancas, un Ferrari Daytona de porte soberbio y autosuficiente subido en sus Cromodora, un mini gamberro y travieso haciendo patinar sus Minilite o un todo un 250 GTO haciendo sufrir a unas Borrani en la frenada de la recta principal de Goodwood. Todas llantas de prestigio, bragadas en competición y que han lucido los principales automóviles del mundo, pero la primera que uno menciona, la primera que se le viene a la cabeza al pensar en el tema, es la llanta Fuchs… la “Windmill Porsche”, la de toda la vida. Porsche siempre ha prestado mucha atención a los zapatos con los que ha equipado sus coches y tiene un fondo de armario amplio, muchas veces copiado. Acordaos de las “Phone dial”, de las “Cup” o de las mas más recientes “Turbo” de 5 radios oblicuos que equiparon las versiones sobrealimentadas del 993. Pero entre todas resaltan por méritos propios las primigenias Fuchs.

Porsche 911 classic

Historia De Fuchs

Otto Fuchs Metallwerke nace 1910 en la localidad alemana de Meinerzhagen como una pequeña fundición de latón, se dedicaban principalmente a la fabricación de pesas de bronce para las oficinas de correos alemanas. Siempre enfrascada en el trabajo del metal, la empresa (como otras muchas empresas especializadas de la época) cae bajo control nazi y se dedica durante la contienda a la fabricación de material bélico. Fuchs se centra en crear las ruedas usadas en los aviones de combate, basadas en aleaciones de aluminio y magnesio, lo cual le genera una experiencia y “Know How” sumamente valiosos y que son extrapolables al mundo de la automoción. Siempre ha sido una empresa que ha mantenido una filosofía de incorformismo, investigación, calidad y cuidada elaboración a lo largo de sus más de 100 años de vida. ”We give form and function to high performance material”, según ellos mismos proclaman muy orgullosos. Actualmente el grupo emplea a más de 8.600 personas y presentó una cuenta de resultados en 2013 con una facturación de 2.400 millones de euros, según datos de la propia empresa. La Familia Fuchs nunca ha abandonado el barco y hoy en día los descendientes de Otto siguen teniendo gran peso en el consejo de administración desempeñando labores activas de gestión y toma de decisiones, cosa que no deja de ser extraña en un mercado global que cada vez tiende más a descentralizar las empresas y en el que la gran voracidad de la competencia de los países emergentes ha acabado con gran cantidad de factorías tradicionales radicadas en el viejo continente. Actualmente operan bajo la marca Otto Fucks KG y la sede de la empresa sigue estando en Meinerzhagen. Y sí, siguen fabricando sus famosas llantas con el procedimiento original, en las medidas originales y también en medidas superiores perfectamente escaladas, adaptándolas a los nuevos tiempos, por si queremos ponerle a nuestro 991 unas Fuchs auténticas, algo que la propia Porsche hizo en 2013 en una edición limitada y numerada de 1.963 unidades (coincidente con el año de presentación del 911) conocida como “50 aniversario”, que lucía unas bellas Fuchs de 19 pulgadas.

Fuchs Porsche 50 Anniversary

Fabricación De Una Llanta Forjada

Las Fuchs fueron las primeras llantas de aluminio forjado de producción en serie, pero ¿qué es una llanta forjada?

Básicamente existen 2 maneras de fabricar llantas de aluminio: el proceso de fundido y el de forjado. El primero es el método más común y más barato, consiste en verter la aleación fundida en un molde, esperar a que el metal se enfríe y una vez que se endurece tenemos la pieza terminada. El método de forja consiste en modelar el metal mediante procedimientos mecánicos partiendo de un único cilindro de aluminio que es calentado sin que se llegue a perder nunca el estado sólido y trabajado usando prensas que descargan hasta 8.000 toneladas sobre el bloque inicial para ir dándole forma y troquelando el cilindro bruto en distintas fases, con todo ello se obtiene un disco que remeda lo que sería la cara exterior de la llanta. Para obtener la parte correspondiente al anclaje del neumático, que queda paralela al suelo, en Fuchs usan una técnica que llaman “flow forming”, calentando y estirando el borde de la llanta mientras lo presionan y lo trabajan con unos rodillos que le dan la forma definitiva mientras va girando hasta llegar a la forma final y siempre partiendo de un solo bloque de aluminio. Este método evita la producción de burbujas de aire y microfisuras en el metal y organiza las moléculas según unas líneas de tensión que lo hacen mucho más resistente a igualdad de masa y mucho más homogéneo en todas las partes de la llanta. Dicho de otro modo: una llanta forjada es mucho más ligera que una fundida a igualdad de resistencia. A mí si me dan a elegir no tengo duda: llantas forjadas, el problema es que son mucho más caras y complejas de fabricar, nada menos que ¡58 pasos! los que se requerían antes de ver terminada una Fuchs.

Fuchs Y El 911

Fuchs Meeting

Desde el punto de vista estético su boceto es debido a alguien del departamento de diseño de la propia Porsche, concretamente a Heinrich Klie, quien también diseñó el salpicadero completo del 911. Según las fuentes consultadas también se le puede considerar padre del Porsche 914 así que: ¡Chapó Mr. Klie!. Son las llantas del nueveonce, nacieron con él. Ya las vistió en 1963, cuando se presentó en el Salón del Automóvil de Frankfurt y su desarrollo corrió paralelo al propio desarrollo del vehículo. Al contrario de lo que pudiera parecer, el primer dibujo que fue presentado a Alexander Ferdinand “Butzi” Porsche fue rápidamente aceptado “con un movimiento de la mano”, según el propio Klie. La verdad es que le sientan bien al 911, están indisolublemente ligadas a su imagen, tanto que es una de las pocas llantas que nos informan de manera inequívoca sobre a quién están calzando sin necesidad de ver el resto del coche, aunque últimamente se ha puesto de moda en el mundillo de los clásicos usar las “windmill Porsche” para todo aquello que sea “aircooled”, sea Porsche o Volkswagen, esto da idea de lo que representa esta llanta, de la tradición que arrastra y de la potencia visual que atesora.

Las Fuchs son un brillante icono del diseño, una marca en si mismas, un foco de atención, una talla maravillosa de metal engastada en un broche de genial orfebrería mecánica, una escultura en movimiento, son el punto de fuga de un paisaje maravilloso: el Porsche 911.

Porsche 911 991 50 Anniversary Edition

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